30 nov. 2013

COMO CADA DOMINGO TRAEMOS EL EVANGELIO DEL DIA PARA LA LECTURA, ORACIÓN Y REFLEXIÓN DE NUESTROS HERMANOS




EVANGELIO DEL DOMINGO


1 de Diciembre de 2013
I DOMINGO DE ADVIENTO (A)
Mateo, 24, 37-44



Lectura de la  Buena Noticia según San Mateo
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por lo tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.
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COMENTARIO

                    
Las primeras comunidades cristianas vivieron años muy difíciles. Perdidos en el vasto Imperio de Roma, en medio de conflictos y persecuciones, aquellos cristianos buscaban fuerza y aliento esperando la pronta venida de Jesús y recordando sus palabras: Vigilad. Vivid despiertos. Tened los ojos abiertos. Estad alerta.
¿Significan todavía algo para nosotros las llamadas de Jesús a vivir despiertos? ¿Qué es hoy para los cristianos poner nuestra esperanza en Dios viviendo con los ojos abiertos? ¿Dejaremos que se agote definitivamente en nuestro mundo secular la esperanza en una última justicia de Dios para esa inmensa mayoría de víctimas inocentes que sufren sin culpa alguna?
Precisamente, la manera más fácil de falsear la esperanza cristiana es esperar de Dios nuestra salvación eterna, mientras damos la espalda al sufrimiento que hay ahora mismo en el mundo. Un día tendremos que reconocer nuestra ceguera ante Cristo Juez: ¿Cuándo te vimos hambriento o sediento, extranjero o desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te asistimos? Este será nuestro dialogo final con él si vivimos con los ojos cerrados.

Hemos de despertar y abrir bien los ojos. Vivir vigilantes para mirar más allá de nuestros pequeños intereses y preocupaciones. La esperanza del cristiano no es una actitud ciega, pues no olvida nunca a los que sufren. La espiritualidad cristiana no consiste solo en una mirada hacia el interior, pues su corazón está atento a quienes viven abandonados a su suerte.
En las comunidades cristianas hemos de cuidar cada vez más que nuestro modo de vivir la esperanza no nos lleve a la indiferencia o el olvido de los pobres. No podemos aislarnos en la religión para no oír el clamor de los que mueren diariamente de hambre. No nos está permitido alimentar nuestra ilusión de inocencia para defender nuestra tranquilidad.
Una esperanza en Dios, que se olvida de los que viven en esta tierra sin poder esperar nada, ¿no puede ser considerada como una versión religiosa de cierto optimismo a toda costa, vivido sin lucidez ni responsabilidad? Una búsqueda de la propia salvación eterna de espaldas a los que sufren, ¿no puede ser acusada de ser un sutil “egoísmo alargado hacia el más allá”?
Probablemente, la poca sensibilidad al sufrimiento inmenso que hay en el mundo es uno de los síntomas más graves del envejecimiento del cristianismo actual. Cuando el Papa Francisco reclama “una Iglesia más pobre y de los pobres”, nos está

gritando su mensaje más importante a los cristianos de los países del bienestar."

           

DISCERNIMIENTO, DIÁLOGO Y ORACION

Para la oración de los fieles
1.- Por la Iglesia, para que en este momento de conversión, alce su voz para llegar a todos y revisemos nuestro interior con la mirada puesta en la conversión.
OREMOS
2.- Por todas las naciones para que preparen la llegada de la Navidad, dejando a un lado guerra y odios y busquen la paz y la armonía.
OREMOS
3.- Por todos los que se alejaron de la Iglesia, para que sientan en este tiempo propicio de preparación un impulso a volver a la casa paterna.
OREMOS
4.- Por todos los enfermos, los necesitados, los pobres para que encuentren abiertas las manos y los corazones de todos los que les rodean y puedan llegar a la armonía interior preparando así el corazón en este tiempo favorable.
OREMOS
5.- Por todas las familias, para que un año más vivan con intensidad este tiempo de preparación al nacimiento de Dios.
OREMOS
6.- Por todos nosotros, que un año más nos disponemos para celebrar la Navidad, para que aprovechemos este tiempo de preparación para buscar la conversión.
OREMOS
 
Oración comunitaria
Padre atiende nuestra plegaria y aviva en nuestro interior el deseo de acoger a tu Hijo y su mensaje.
Te lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor.
Amen.

28 nov. 2013

PAPA FRANCISCO .Exhortación Apostólica, titulada "Evangelii Gaudium" (La Alegría del Evangelio)



Publicamos unos comentarios y un extracto de una parte de la Exhortación Apostólica, titulada "Evangelii Gaudium" (La Alegría del Evangelio).

Una Iglesia abierta y misionera, una renovación espiritual y estructural de la misma y el regreso a la esencia del Evangelio, son los ejes de la Exhortación Apostólica, titulada "Evangelii Gaudium" (La Alegría del Evangelio) escrita por el papa Francisco y publicada este martes.
Un documento de 142 páginas es el primer texto de envergadura del pontificado de Francisco en el que el Papa argentino describe la Hoja de Ruta de lo que desea que sea la Iglesia Católica.
Éste trabajo está dirigido a sacerdotes, religiosos y laicos tras los trabajos del Sínodo de Obispos, celebrado del 7 al 28 de octubre de 2012, dedicado a la "Nueva evangelización para la transmisión de la fe".
En el centro de la Exhortación está la vuelta a lo esencial del Evangelio, a la misericordia y la "revolución de la ternura" de Jesús; una Iglesia que no se pone en el centro pero coloca en el centro a Cristo y está dirigida a la periferia "geográfica y existencial", a los más alejados y a los más pobres.
Bergoglio pide cambios en los esquemas de la Iglesia
Un documento en el que el Papa apunta a "una conversión del papado" para perfeccionar el ejercicio de su ministerio, al igual que las estructuras centrales de la Iglesia para que sean "más misioneras" y "más creativas" para que, añadió: "
No encerremos a Jesucristo en nuestros esquemas aburridos".
Bergoglio no quiere una Iglesia centralista y pide más coraje a las conferencias episcopales.
Una Iglesia que Francisco prefiere "accidentada y herida por salir a la calle que a una enferma por el encierro y aferrada a sus comodidades".
Pide el pontífice que la Iglesia tenga "los templos con las puertas abiertas" en todas partes para que el que busca a Dios no se encuentre "con la frialdad de las puertas cerradas".
La Eucaristía no es un premio para los perfectos
Sostiene además Bergoglio que "la Eucaristía no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles, para que los que busquen a Jesús lo encuentren", en referencia a los divorciados casados.
Francisco critica sin ambages a la Iglesia mundana que vive para sí misma, "oscura", fiel a cierto estilo católico del pasado, que se siente superior a otros "sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción en las necesidades de la gente".
Y hace un llamamiento para el cese de las guerras internas en la comunidad eclesial:
"¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?".
Aclara determinante que la Iglesia no cambiará su postura respecto al aborto y subraya que "no es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana".
"Quiero una Iglesia para los pobres", dice Francisco
"La Iglesia -mantiene el Papa- quiere cuidar con predilección a los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana (..) promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo".
También alude a la familia para la que "el matrimonio es una aportación a la sociedad", aunque en estos momentos "atraviesa una crisis cultural profunda".
Y habla de los pobres: "Para la Iglesia la opción de los pobres es una categoría teológica, antes que sociológica".
"Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos" y aseveró que "mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, no se resolverán los problemas del mundo".
Denuncia duramente el Papa el actual sistema económico que considera no sólo "injusto en su raíz" sino que "mata" porque predomina la ley del más fuerte.
El Obispo de Roma se rebela porque "no sea noticia que muera de frío un anciano en la calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa".